Quiénes somos

La Asociación de Apicultores de Gran Canaria (ApiGranca) fue constituida en 1988 con el objetivo de agrupar a los apicultores profesionales y no profesionales de Gran Canaria, promoviendo la defensa de sus intereses y el desarrollo de la apicultura en la isla. Con el paso de los años, la Asociación amplió su ámbito de actuación al conjunto del archipiélago para prestar apoyo a apicultores de otras islas, especialmente de Lanzarote y Fuerteventura, donde la actividad apícola era entonces todavía incipiente y no existían asociaciones que representaran al sector. ApiGranca está reconocida oficialmente en Gran Canaria como Agrupación de Defensa Sanitaria Ganadera (ADSG) e inscrita en el Registro de Agrupaciones de Defensa Sanitaria Ganadera de Canarias con la identificación ES05350030. Asimismo, dispone de autorización como Centro Dispensador de Medicamentos Veterinarios para agrupaciones ganaderas, colabora con RedEXOS, la Red Canaria de Alerta Temprana de Especies Exóticas Invasoras, y forma parte de la Agenda Canaria 2030 para el Desarrollo Sostenible.

En 2019, ApiGranca inició un modelo de integración con otras asociaciones insulares, que mantienen su independencia organizativa mientras canalizan a través de ApiGranca la representación institucional, las relaciones con las administraciones públicas y la gestión de determinados servicios comunes, como seguros y subvenciones. En la actualidad, junto con las asociaciones integradas Ansite, Tenteniguada, Asociación de Apicultores de la Provincia de Las Palmas, ApiAldea y Crianca, representa a más de 260 asociados distribuidos en todas las islas del archipiélago canario, excepto en La Graciosa.

La apicultura canaria se caracteriza por el predominio de explotaciones de pequeño tamaño. Más de la mitad de las explotaciones cuentan con menos de 16 colmenas, cifra que coincide con el límite máximo establecido por el Real Decreto 209/2002 para las explotaciones de autoconsumo. Asimismo, alrededor del 70 % de los apicultores posee menos de 25 colmenas, mientras que las explotaciones profesionales, definidas legalmente como aquellas con 150 colmenas o más, representan aproximadamente el 2 % del total, muy por debajo del 18 % registrado a nivel nacional.

La miel constituye el principal producto de la apicultura canaria, aunque la producción insular apenas cubre una cuarta parte de la demanda existente. Junto a ella, el sector obtiene otros productos de alto valor añadido, como polen, propóleos, jalea real, cera, hidromiel, miel en panal y otros preparados apícolas. Además, algunos apicultores especializados se dedican a la cría y exportación de reinas, mientras que otros prestan servicios de polinización para diferentes cultivos agrícolas.

La rentabilidad de las explotaciones apícolas en Canarias continúa siendo reducida debido a sus especiales condicionantes geográficos, la limitada dimensión de la mayoría de las explotaciones y los elevados costes de producción. En este contexto, el mantenimiento de la actividad responde, en gran medida, al compromiso y la vocación de los apicultores, así como al apoyo que las distintas administraciones públicas vienen prestando al sector mediante programas específicos de fomento, sanidad animal y desarrollo rural.

En Gran Canaria merece una especial mención el compromiso mantenido por el Cabildo de Gran Canaria con la apicultura insular, a través de diversas líneas de actuación entre las que destacan las ayudas para la adquisición de material apícola, los programas de formación y la Escuela de Apicultura, el Concurso Oficial de Mieles de Gran Canaria y su Marca de Calidad, el programa de laminado de cera, el laboratorio de análisis y las actuaciones dirigidas a la conservación y mejora de la Abeja Negra Canaria.

En Gran Canaria la práctica totalidad de las explotaciones apícolas se encuentran inscritas en el Registro General de Explotaciones Ganaderas (REGA), siendo este un requisito imprescindible para formar parte de ApiGranca.

Entre los principales retos del sector figuran la mejora de la información al consumidor mediante un etiquetado de la miel más transparente, el fortalecimiento de las medidas de protección de la Abeja Negra Canaria frente a la introducción de otras razas y la consolidación de políticas públicas que favorezcan la conservación de este valioso patrimonio ganadero y la sostenibilidad de la apicultura en el archipiélago.

En el ámbito de la cooperación internacional, ApiGranca forma parte del movimiento europeo Save Local Bees, dedicado a la defensa de las razas autóctonas de abejas, y está integrada en la European Beekeeping Association (EBA), reforzando así su participación en iniciativas de ámbito europeo relacionadas con la protección de la biodiversidad, la sanidad apícola y el desarrollo sostenible del sector.
En la actualidad, ApiGranca desarrolla programas relacionados con la sanidad apícola, la conservación de la Abeja Negra Canaria, la formación, la innovación, la investigación aplicada, la transformación digital del sector y la representación institucional de los apicultores canarios. Asimismo, participa en proyectos de ámbito regional, nacional y europeo orientados a mejorar la sostenibilidad y competitividad de la apicultura en Canarias.

Última actualización: agosto 2026.

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