Zamora y Braganza se unen para proteger las abejas autóctonas.

La protección de las abejas autóctonas avanza: La Raya creará un banco genético propio

El proyecto transfronterizo Viapis muestra cómo la conservación de la genética local de las abejas empieza a ocupar un lugar central en las políticas de biodiversidad y desarrollo rural

La protección de las poblaciones autóctonas de abejas está adquiriendo una importancia creciente en distintos territorios europeos. Un ejemplo reciente es el proyecto Viapis, una iniciativa de cooperación entre España y Portugal que contempla la creación de un banco genético de abejas autóctonas de Zamora y Braganza.
El proyecto se desarrollará en el territorio fronterizo conocido como La Raya y reunirá a administraciones locales, entidades científicas y organizaciones apícolas de ambos países. Cuenta con una inversión superior a los 745.000 euros, financiada mediante el Programa de Cooperación Transfronteriza España-Portugal —Interreg—, y está previsto que sus actuaciones continúen hasta 2028.
Entre sus principales objetivos se encuentra la selección, conservación y seguimiento de poblaciones locales de abejas procedentes de Montesinho, la Sierra de la Culebra y Sanabria. Para ello se creará un banco genético que contribuya a preservar un patrimonio biológico adaptado durante generaciones a las condiciones ambientales de este territorio.
La iniciativa no se limita a la conservación genética. También prevé la creación de corredores ecológicos mediante la recuperación de flora polinífera y melífera, la instalación de jardines y refugios para polinizadores, la puesta en marcha de apiarios pedagógicos y el desarrollo de actividades formativas dirigidas tanto a apicultores como a centros educativos.
Asimismo, se investigarán las posibilidades de aprovechamiento y valorización de productos como la cera, el propóleo, el polen y el pan de abeja. El proyecto pretende así relacionar la conservación de la biodiversidad con la formación, la innovación y el desarrollo económico de las zonas rurales.

Una experiencia de especial interés para Canarias
Desde ApiGranca consideramos especialmente significativo que un proyecto de cooperación europea sitúe la conservación genética de las abejas autóctonas entre sus actuaciones prioritarias.
La experiencia de La Raya demuestra que proteger las poblaciones locales no es una cuestión meramente simbólica. Supone conservar un patrimonio genético adaptado al territorio, reforzar la biodiversidad, apoyar una apicultura sostenible y proporcionar nuevas herramientas de conocimiento a los apicultores.
Este planteamiento resulta plenamente aplicable a Canarias. Nuestra condición insular ha favorecido la conservación de poblaciones de abejas con características propias, pero también hace que ese patrimonio sea especialmente vulnerable frente a la introducción y cruzamiento con abejas de otras procedencias.
La defensa de la abeja negra canaria exige medidas estables de conservación, selección, seguimiento y control. También requiere la colaboración de las administraciones públicas, las organizaciones apícolas, los centros científicos y los propios apicultores, que son quienes mantienen este patrimonio vivo en sus colmenares.
La creación de bancos genéticos, el seguimiento de las poblaciones, la selección de reproductoras y la delimitación de territorios protegidos son herramientas que pueden contribuir decisivamente a garantizar su futuro.

Conservar hoy para asegurar la apicultura del mañana
Iniciativas como Viapis confirman que la conservación de las abejas autóctonas comienza a reconocerse como una inversión de futuro. No se trata únicamente de preservar una variedad de abeja, sino de mantener su adaptación al medio, su papel en la polinización y su estrecha relación con la actividad apícola y el paisaje rural.
La protección de la abeja negra canaria responde a esa misma visión: conservar un patrimonio natural único y asegurar que continúe formando parte de nuestros ecosistemas y de nuestra apicultura.
Desde ApiGranca seguiremos defendiendo la necesidad de avanzar en políticas públicas que garanticen su conservación efectiva y reconozcan el valor ambiental, social y económico de la apicultura canaria.


Fuente consultada: Chany Sebastián, «La Raya protege la genética de sus abejas», publicado en La Opinión de Zamora el 18 de septiembre de 2026.
Artículo original: La Raya protege la genética de sus abejas

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