Mientras el Gobierno de Canarias afirma públicamente que quiere proteger la Abeja Negra Canaria, el expediente para su reconocimiento oficial continúa paralizado, siguen sin impulsarse medidas efectivas de conservación genética y la hibridación continúa avanzando en algunas islas.
Tras años de estudios científicos, programas de conservación, acuerdos institucionales y documentación presentada, la pregunta ya no es qué falta por hacer técnicamente.
La pregunta es si existe voluntad política para hacerlo.
Las recientes declaraciones institucionales en defensa de la Abeja Negra Canaria contrastan con una realidad preocupante reflejada en los propios censos oficiales de razas de abejas en Canarias.
Mientras desde distintas administraciones se insiste públicamente en la necesidad de proteger, conservar y preservar la ANC, los datos muestran que en determinadas islas continúa avanzando la presencia de material genético foráneo, híbridos y razas comerciales ajenas a la población autóctona.
| Canarias 2025 Razas de abejas |
Total | Negra Canaria | Híbrida | Desconocido | Buckfast | Italiana | |||||
| Colm | % | Colm | % | Colm | % | Colm | % | Colm | % | ||
| Tenerife | 16.258 | 15.111 | 92,9 | 393 | 2,4 | 176 | 1 | 408 | 2,5 | 170 | 1,0 |
| La Gomera | 1.607 | 1.607 | 100,0 | ||||||||
| El Hierro | 961 | 513 | 53,4 | 223 | 23,2 | 57 | 6 | 167 | 17,4 | 1 | 0,1 |
| La Palma | 2.956 | 2.956 | 100,0 | ||||||||
| Gran Canaria | 9.208 | 9.167 | 99,6 | 36 | 0,4 | 5 | 0 | ||||
| Lanzarote | 270 | 270 | 100,0 | ||||||||
| Fuerteventura | 40 | 40 | 100,0 | ||||||||
| Canarias | 31.300 | 29.664 | 94,8 | 652 | 2,1 | 238 | 1 | 575 | 1,8 | 171 | 0,5 |
Los casos de Tenerife y El Hierro resultan especialmente significativos.
Tenerife, que concentra la mayor cabaña apícola del archipiélago, ha pasado de un 95,8 % de ANC en 2024 a un 92,9 % en 2025. Paralelamente aumentan las colmenas híbridas, Buckfast e italianas, reflejando una presión genética creciente que difícilmente puede considerarse compatible con una estrategia efectiva de conservación de la raza autóctona.
Más preocupante resulta todavía la situación de El Hierro, donde únicamente el 53,4 % de las colmenas censadas corresponden ya a Abeja Negra Canaria, mientras que las colmenas híbridas y Buckfast representan conjuntamente más del 40 % de la cabaña apícola insular. En términos prácticos, la ANC ha dejado de ser claramente dominante en la isla.
| Año | Total | Buckfast | Italiana | Híbrida | Desc. | ANCanaria | % ANC |
| 2025 | 31.300 | 575 | 171 | 652 | 238 | 29.664 | 94.80 |
| 2024 | 33.733 | 530 | 100 | 417 | 86 | 32.600 | 96.64 |
| 2023 | 34.689 | 197 | 20 | 616 | 411 | 33.445 | 96,41 |
| 2022 | 34.945 | 112 | 20 | 618 | 392 | 33.803 | 96,73 |
| 2021 | 33.492 | 65 | 22 | 564 | 348 | 32.493 | 97,02 |
| 2020 | 32.407 | 83 | 24 | 570 | 306 | 31.424 | 96,97 |
| 2019 | 34.290 | 90 | 44 | 449 | 312 | 33.395 | 97,39 |
| 2018 | 32.407 | 120 | 50 | 204 | 335 | 31.698 | 97,81 |
| 2017 | 37.555 | 85 | 73 | 173 | 452 | 36.772 | 97,92 |
| 2016 | 36.681 | 5 | 65 | 9 | 456 | 36.146 | 98,54 |
| 2015 | 36.860 | 0 | 0 | 26 | 452 | 36.382 | 98,70 |
| 2014 | 32.999 | 0 | 0 | 35 | 1.071 | 31.893 | 96,65 |
El análisis histórico de la serie 2014–2025 refleja una evolución especialmente preocupante para la conservación de la Abeja Negra Canaria.
Aunque la ANC continúa siendo claramente dominante en Canarias, los datos muestran una pérdida sostenida tanto en términos absolutos como relativos durante la última década.
La ANC alcanzó su máximo histórico reciente en 2017 con 36.772 colmenas censadas. En 2025 la cifra desciende hasta 29.664, lo que supone una pérdida absoluta de 7.108 colmenas ANC en apenas ocho años.
Paralelamente, todas las categorías de razas foráneas e híbridas muestran una tendencia claramente ascendente.
Las colmenas híbridas pasan de apenas 9 registros en 2016 a 652 en 2025, mientras que Buckfast evoluciona desde valores prácticamente inexistentes hasta alcanzar 575 colmenas censadas. La raza italiana, ausente en los primeros años de la serie, alcanza igualmente 171 registros en 2025.
La evolución conjunta de los censos refleja por tanto una doble dinámica especialmente preocupante: la disminución progresiva de la población efectiva de Abeja Negra Canaria y el incremento simultáneo de procesos de introducción e hibridación genética.
La lectura es muy dura:
- La ANC marca su mínimo histórico de toda la serie precisamente en 2025. ( -7.108)
- Las híbridas marcan su máximo histórico precisamente en 2025. (+643)
- Buckfast marca su máximo histórico precisamente en 2025. (+575)
- Italiana marca su máximo histórico precisamente en 2025. (+171)
En territorios insulares de elevada fragilidad biológica, estas tendencias pueden comprometer progresivamente la conservación a largo plazo de la raza autóctona si no se adoptan medidas activas de protección genética, control de introducciones y fortalecimiento del sector apícola.
Estos datos obligan a plantear una reflexión incómoda: la conservación de la Abeja Negra Canaria no puede limitarse a declaraciones institucionales o a referencias genéricas sobre la importancia de la raza autóctona. La protección efectiva exige actuaciones reales frente a los procesos de introducción de material genético foráneo y frente a las dinámicas de hibridación que terminan erosionando progresivamente las poblaciones locales.
La realidad biológica de los ecosistemas insulares hace especialmente difícil la coexistencia prolongada de múltiples razas de abejas en territorios geográficamente limitados. Una vez se introducen líneas genéticas externas y comienzan los procesos de hibridación, su reversión resulta extremadamente compleja y, en muchos casos, prácticamente imposible sin medidas activas de conservación y control.
Por ello, la pasividad administrativa frente a las introducciones irregulares de material biológico, la insuficiente vigilancia genética o la ausencia de mecanismos eficaces de control terminan favoreciendo precisamente aquello que públicamente se afirma querer evitar: la progresiva pérdida de identidad genética de la Abeja Negra Canaria.
La defensa de la ANC no puede medirse únicamente por los discursos, sino por la evolución real de los censos y por la capacidad efectiva de las administraciones para garantizar la conservación de la raza allí donde las tendencias muestran señales claras de deterioro.

