El Gobierno de Canarias ha declarado a la Asociación de Apicultores de Gran Canaria (ApiGranca) entidad de interés público de Canarias, al considerar que sus fines y las actividades que desarrolla promueven el interés general y reportan un beneficio al conjunto de la sociedad canaria.
Esta declaración supone un hito importante para una asociación que inició su actividad en Gran Canaria en 1988 y cuyo ámbito de actuación se extiende hoy a toda la Comunidad Autónoma de Canarias.
Sin embargo, ApiGranca no la entiende como una distinción destinada a premiar la labor realizada ni como una meta alcanzada al término de un camino. La asumimos, ante todo, como una responsabilidad: la obligación de mantener cada día los principios, compromisos y formas de actuación que han hecho posible este reconocimiento público.
Esta responsabilidad no nace únicamente de la declaración institucional. Forma parte de nuestros propios estatutos, que definen los fines de ApiGranca como fines de interés general, desarrollados en beneficio del conjunto de la sociedad y orientados a la protección del medioambiente, la biodiversidad y el desarrollo sostenible del medio rural. La declaración del Gobierno de Canarias viene, por tanto, a reconocer públicamente una obligación que la asociación ya ha incorporado a sus principios y a su forma de actuar.
Nuestra asociación tiene su origen en el sector apícola, pero su actividad y sus responsabilidades trascienden el ámbito de las personas asociadas. La apicultura está estrechamente ligada a la conservación del territorio, a la biodiversidad, a la producción de alimentos, al mantenimiento del medio rural y al equilibrio de unos ecosistemas insulares especialmente frágiles. Defender la apicultura canaria significa también trabajar en favor del patrimonio natural y del interés común.
Una apicultura compatible con el territorio
ApiGranca defiende una apicultura extensiva, sostenible y respetuosa con el entorno. Las colmenas forman parte del territorio y deben integrarse en él sin comprometer el equilibrio de los ecosistemas ni la disponibilidad de recursos florales.
Por ello, consideramos imprescindible respetar las cargas ganaderas apícolas y adaptar la presencia de colmenas a la capacidad real de cada espacio. La sostenibilidad no consiste únicamente en mantener una actividad productiva: exige reconocer los límites del territorio, evitar concentraciones excesivas y actuar con prudencia en espacios naturales especialmente sensibles.
Esta visión implica buscar un equilibrio responsable entre la apicultura, la flora, la fauna y el resto de organismos que dependen de los mismos recursos.
Proteger la Abeja Negra Canaria
La Abeja Negra Canaria forma parte del patrimonio biológico y genético del archipiélago. Su conservación constituye uno de los compromisos esenciales de ApiGranca.
Protegerla exige desarrollar actuaciones de selección y mejora, prevenir su hibridación y favorecer una apicultura adaptada a las condiciones ambientales de las islas. No defendemos únicamente una raza de abeja vinculada a nuestra historia: protegemos también una diversidad genética propia, formada a lo largo del tiempo y estrechamente relacionada con el territorio canario.
Esta responsabilidad requiere constancia, conocimiento técnico y colaboración entre apicultores, administraciones públicas, universidades y centros de investigación.
Abejas, polinizadores y biodiversidad
La defensa de las abejas manejadas no puede realizarse de espaldas a los polinizadores silvestres. Todos ellos forman parte de los ecosistemas y prestan servicios esenciales para su equilibrio, la producción agrícola y la conservación de la biodiversidad.
ApiGranca asume el compromiso de incorporar la protección de los polinizadores silvestres a su forma de entender la apicultura. Esto supone promover prácticas responsables, respetar la capacidad de carga apícola de cada territorio y apoyar el conocimiento científico que permita comprender mejor las relaciones entre la actividad apícola y la biodiversidad insular.
La conservación de los ecosistemas canarios debe situarse por encima de cualquier interés particular. Nuestra actividad solo puede considerarse sostenible si es compatible con la protección del conjunto de la vida que habita en ellos.
Conocimiento, innovación y servicio público
Nuestra responsabilidad también comprende la sanidad apícola colectiva, la formación, la divulgación científica, la recuperación del conocimiento tradicional y la colaboración con las administraciones públicas.
A estas líneas de trabajo se suma la innovación tecnológica mediante proyectos como ApIoTcan, que aplica sistemas de monitorización y análisis de datos a las explotaciones apícolas. La tecnología debe ayudarnos a conocer mejor las colmenas y el territorio, anticipar problemas y tomar decisiones más responsables.
ApiGranca mantiene, además, una plataforma digital abierta a la ciudadanía, una biblioteca de textos apícolas históricos y un portal de transparencia en el que publica información institucional, económica y sobre sus actividades. El conocimiento generado o recuperado por la asociación debe ponerse al servicio del sector y de la sociedad.
Un compromiso que debe renovarse cada día
La declaración de interés público de Canarias reconoce que la actividad de ApiGranca beneficia no solo a sus socios y socias, sino también al sector primario, a las administraciones públicas, a la comunidad científica y educativa y a la ciudadanía en general.
Pero ese reconocimiento institucional solo conservará su verdadero significado si somos capaces de demostrarlo con hechos.
Nos corresponde actuar con transparencia, administrar responsablemente los recursos, colaborar lealmente con las instituciones, escuchar al conocimiento científico y anteponer la protección del patrimonio natural a los intereses particulares. También debemos estar dispuestos a revisar nuestras propias prácticas cuando las circunstancias ambientales o los nuevos conocimientos así lo exijan.
Ser una entidad de interés público no es una medalla ni un punto de llegada. Es aceptar que nuestra actuación debe poder ser observada, evaluada y explicada ante toda la sociedad canaria.
ApiGranca recibe esta declaración con satisfacción, pero, sobre todo, con sentido de la responsabilidad. Nuestro compromiso es seguir trabajando por una apicultura extensiva y sostenible, por la conservación de la Abeja Negra Canaria, por la defensa de los polinizadores silvestres y por la protección de la biodiversidad y los ecosistemas de Canarias.
Ese será, cada día, el verdadero significado del interés público.

