ApiGranca recuerda las medidas de prevención de incendios incluidas en su Plan Sanitario

Alerta por riesgo de incendios en Gran Canaria: prohibido el uso del ahumador en la actividad apícola
ApiGranca recuerda a los apicultores que deben consultar las restricciones de acceso a sus colmenares y limitar las intervenciones a las estrictamente necesarias mientras permanezca activa la alerta

El Cabildo de Gran Canaria ha declarado la situación de alerta por riesgo de incendios forestales, lo que activa las medidas preventivas previstas para evitar cualquier actividad susceptible de originar un fuego en los montes y terrenos forestales de la isla.

Estas medidas se encuentran recogidas en el anuncio de la Consejería de Área de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento publicado en la página 9934 del Boletín Oficial de la Provincia de Las Palmas número 66, de 3 de junio de 2026.

Mediante la Resolución número CGC/2026/5905, de 29 de mayo de 2026, el Cabildo aprobó las medidas preventivas en materia de incendios forestales para Gran Canaria, en aplicación, entre otras disposiciones, del Plan de Prevención y Extinción de Incendios Forestales de Gran Canaria, INFOGRAN.

Prohibido utilizar fuego en la apicultura
Cuando se declara una situación de alerta por riesgo de incendio forestal, ya sea por la Dirección General de Emergencias del Gobierno de Canarias en virtud del INFOCA o por el Cabildo de Gran Canaria mediante el INFOGRAN, queda expresamente prohibido:

El uso de fuego en la apicultura.

Esta prohibición afecta directamente al empleo del ahumador durante las labores de revisión y manejo de las colmenas. Permanecerá vigente hasta que se levante oficialmente la alerta y se aplicará dentro del ámbito territorial afectado por la declaración.

La resolución no establece, por tanto, una prohibición general de la apicultura, sino del uso de fuego durante la actividad apícola. No obstante, las restricciones de acceso y tránsito por montes, terrenos forestales, pistas y senderos pueden impedir en la práctica acudir a determinados asentamientos.

Durante la situación de alerta se prohíbe el acceso y tránsito por montes y terrenos forestales, salvo para residentes, servicios públicos, personal de vigilancia, prevención y extinción de incendios y quienes desarrollen la actividad de pastoreo. En esta situación, la restricción no afecta a los terrenos situados a menos de un kilómetro del suelo urbano, de acuerdo con la cartografía oficial incorporada como anexo a la resolución.

Por ello, antes de desplazarse hasta un colmenar, cada apicultor deberá comprobar si este se encuentra dentro del ámbito territorial afectado y si existen limitaciones específicas para llegar hasta él.

La época de peligro alto no equivale a una declaración de alerta
Conviene diferenciar la época de peligro alto de incendios de una situación concreta de alerta.

La época de peligro alto se extiende en Gran Canaria, con carácter general, desde el 1 de junio hasta el 30 de septiembre. Durante este periodo se aplican distintas medidas preventivas, como la prohibición general de las quemas agrícolas y forestales, pero la resolución no establece por este solo motivo una prohibición permanente de toda actividad apícola.

La prohibición específica del uso de fuego en la apicultura se activa cuando se declara formalmente la situación de alerta o de alerta máxima por riesgo de incendio forestal.

En caso de alerta máxima, se mantiene la prohibición de utilizar fuego en la apicultura y se endurecen las limitaciones de acceso y tránsito por montes y terrenos forestales.

El Plan Sanitario Integral de ApiGranca ya contempla estas situaciones
La prevención de incendios forestales y el uso responsable del ahumador forman parte del Plan Sanitario Integral 2025-2026 de ApiGranca, dentro de sus apartados dedicados al manejo de las colmenas, la prevención de incendios, el uso del ahumador y las técnicas alternativas de manejo sin humo.

El Plan recuerda que la actividad apícola desarrollada en zonas forestales o próximas a ellas puede presentar determinados riesgos, asociados principalmente al uso del ahumador. Aunque la incidencia histórica de la apicultura en el origen de los incendios forestales ha sido muy reducida, ApiGranca considera imprescindible adoptar medidas preventivas que minimicen cualquier posibilidad de ignición.

Los incendios también causan importantes perjuicios al propio sector apícola, tanto por la posible pérdida directa de colmenas como por la destrucción de la vegetación y la reducción de los recursos florales disponibles durante los años posteriores. El Plan Sanitario señala que las restricciones aplicables dependen de la época de peligro y del nivel de riesgo declarado por las autoridades. En los periodos de riesgo elevado y, especialmente, durante las alertas por incendios forestales, el uso del fuego en la apicultura puede quedar limitado o prohibido.

Uso responsable del ahumador
Fuera de las situaciones en las que su utilización se encuentre prohibida, el Plan Sanitario Integral recomienda emplear el ahumador con moderación, utilizando únicamente combustibles vegetales secos y adecuados y evitando materiales que puedan contener productos químicos o contaminar la miel y los demás productos apícolas.

Asimismo, se aconseja extremar las precauciones en zonas forestales o durante periodos de riesgo elevado y disponer de medios básicos de extinción adaptados a las condiciones del entorno.

La normativa y las resoluciones dictadas por las autoridades competentes prevalecen en todo momento. Por ello, aunque se adopten medidas de seguridad, el ahumador no puede utilizarse mientras se encuentre vigente una prohibición expresa por riesgo de incendio.

Manejo de las colmenas sin humo
El Plan Sanitario Integral de ApiGranca también incorpora algunas técnicas alternativas para aquellas circunstancias en las que el uso del ahumador esté limitado por razones ambientales o normativas.

Estas técnicas suelen resultar menos eficaces que el humo y deben emplearse con prudencia, observando en todo momento el comportamiento de las abejas. Entre las opciones recogidas se encuentran:

  • La pulverización ligera de agua sobre las abejas que se encuentren volando, trabajando con movimientos lentos y evitando golpes bruscos.
  • La colocación de una tela o paño ligeramente humedecido sobre los cuadros, desplazándolo progresivamente para dejar al descubierto únicamente la zona que se necesite revisar.
  • La combinación prudente de ambas técnicas, siempre que el comportamiento de la colonia permita trabajar con seguridad.

Estas alternativas no significan que resulte aconsejable mantener con normalidad todas las labores apícolas durante una alerta. La recomendación general debe ser aplazar las actuaciones que no sean imprescindibles y reducir al mínimo la apertura y manipulación de las colmenas.

Recomendaciones para los apicultores
Mientras permanezca activa la situación de alerta, ApiGranca recomienda:

  • No utilizar el ahumador ni ningún otro elemento que produzca fuego, brasas o pavesas.
    Consultar los canales oficiales del Cabildo de Gran Canaria y del Gobierno de Canarias antes de acudir al colmenar.
  • Comprobar si el asentamiento y sus vías de acceso se encuentran dentro del ámbito territorial afectado.
  • Respetar las prohibiciones de acceso y tránsito por montes, terrenos forestales, pistas y senderos.
  • Posponer las revisiones, cosechas y demás trabajos que no sean urgentes.
  • Limitar las intervenciones imprescindibles al menor tiempo posible.
  • Valorar el manejo sin humo únicamente cuando resulte necesario y pueda realizarse con seguridad.
  • Evitar acudir en solitario a asentamientos situados en zonas aisladas o de difícil evacuación.
  • Mantener libres de vegetación seca y matorral las zonas próximas a las colmenas, respetando las autorizaciones y limitaciones aplicables a estas labores.

En caso de que exista una necesidad sanitaria urgente o una situación que pueda comprometer la supervivencia de las colonias, se recomienda consultar previamente con los servicios competentes y con el equipo veterinario de la asociación antes de realizar cualquier actuación.

Responsabilidad compartida para proteger el monte y las colmenas
La prevención de los incendios forestales constituye una responsabilidad colectiva. Los apicultores desarrollan gran parte de su actividad en el medio rural y forestal y conocen de primera mano tanto el valor de estos ecosistemas como las graves consecuencias que un incendio puede producir sobre la biodiversidad, las floraciones y la supervivencia de las explotaciones apícolas.

ApiGranca recuerda la importancia de cumplir estrictamente las restricciones vigentes, mantenerse informado y adaptar el manejo de las colmenas a las condiciones de riesgo existentes en cada momento.

Mientras permanezca activa la alerta por incendios forestales, queda prohibido el uso del ahumador en el ámbito territorial afectado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio