La Abeja Negra Canaria también es una raza autóctona, señor consejero

ApiGranca denuncia la distancia entre el discurso público de apoyo a las razas autóctonas y la falta de actuaciones concretas para proteger nuestra abeja

El pasado 28 de julio, el consejero de Agricultura del Gobierno de Canarias publicó en sus redes sociales una reflexión sobre la importancia de las razas ganaderas canarias como parte de nuestro patrimonio genético, histórico y cultural.
En esa publicación defendía la «obligación de proteger y promover» las razas autóctonas y presentaba el diálogo y el trabajo conjunto con el sector como el único camino para garantizar su futuro.
ApiGranca comparte plenamente esas palabras.
El problema es que, cuando se trata de la Abeja Negra Canaria, esas declaraciones no se están traduciendo en actuaciones concretas.

El apoyo a las razas autóctonas no puede ser selectivo
ApiGranca no cuestiona el respaldo que reciben el camello canario ni las restantes razas autóctonas. Todas ellas merecen protección, financiación y colaboración institucional.
Lo que no resulta aceptable es que el consejero proclame públicamente unos principios generales y que su propia Dirección General responda de una manera muy diferente cuando ApiGranca solicita que esos mismos principios se apliquen a la Abeja Negra Canaria.
La Asociación ha presentado propuestas, documentación técnica y soluciones concretas. Ha solicitado un programa regional de conservación, selección y cría; una línea específica de financiación; controles objetivos sobre la raza beneficiaria de las ayudas del POSEI; y la tramitación del expediente necesario para promover el reconocimiento oficial de la Abeja Negra Canaria.
El expediente para el reconocimiento de ApiGranca como asociación de criadores y la aprobación de su programa de cría fue presentado en junio de 2025. Más de un año después, la Dirección General sigue sin informar con claridad sobre su estado, los trámites realizados o el calendario previsto para resolverlo.
Tampoco existe un compromiso presupuestario para financiar el programa regional de conservación y cría. No se han establecido pruebas genéticas para verificar rigurosamente la raza beneficiaria de las ayudas del POSEI. Y el informe entregado a ApiGranca el pasado 20 de julio se limita principalmente a exponer dificultades, reticencias y condicionantes.
Ese no es el diálogo y el trabajo conjunto que públicamente reivindica el consejero.

La Dirección General también es responsabilidad del consejero
No puede separarse el discurso político del consejero de la actuación administrativa desarrollada por la Dirección General de Ganadería.
El consejero es el responsable político de su departamento. Si la Dirección General paraliza expedientes, no concreta compromisos, mantiene interpretaciones restrictivas o responde a las propuestas del sector con nuevas objeciones, esas decisiones forman parte de la gestión política de la Consejería.
ApiGranca ha mantenido hasta ahora una actitud constructiva. Ha acudido a las reuniones, presentado propuestas, elaborado documentación técnica y ofrecido colaboración para poner en marcha las actuaciones necesarias.
Pero la colaboración no puede consistir en que el sector haga todo el trabajo mientras la Administración aplaza las decisiones.
Tampoco puede pedirse diálogo y confianza cuando los compromisos adquiridos no se ejecutan y las propuestas permanecen sin una respuesta efectiva.

Las palabras tienen que convertirse en decisiones
Proteger las razas autóctonas no consiste únicamente en reunirse con sus asociaciones o publicar fotografías en las redes sociales.
Significa resolver expedientes, establecer programas de conservación, aportar financiación, promover estudios científicos y adoptar decisiones administrativas que garanticen su futuro.
La Abeja Negra Canaria forma parte del patrimonio genético, histórico y cultural de Canarias. Su conservación no puede depender de que otras administraciones, universidades y asociaciones asuman permanentemente una responsabilidad que también corresponde al Gobierno de Canarias.
ApiGranca no pide que se retire apoyo a ninguna otra raza. Exige que la Abeja Negra Canaria reciba la misma atención, voluntad de colaboración e impulso institucional.

La inacción también tiene consecuencias políticas
Durante demasiado tiempo, el sector apícola ha confiado en que las reuniones, los compromisos verbales y la presentación de propuestas terminarían convirtiéndose en actuaciones.
Esa confianza se está agotando.
ApiGranca continuará documentando y haciendo públicas las decisiones, los aplazamientos y los compromisos incumplidos que afecten a la apicultura canaria. No se trata de una amenaza, sino del ejercicio legítimo de la representación del sector y de la exigencia democrática de rendición de cuentas.
La falta de actuación administrativa tiene consecuencias para los apicultores, para la sanidad de las colmenas y para la conservación de nuestra raza autóctona. Y, lógicamente, también tiene consecuencias políticas: deteriora la confianza, cuestiona la credibilidad de los compromisos anunciados y obliga a valorar públicamente la gestión de quienes tienen la responsabilidad de actuar.

Señor consejero: compartimos sus palabras sobre la protección de las razas autóctonas.
Ahora aplíquelas también a la Abeja Negra Canaria.

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